¿Soberanos?

Uno de los acontecimientos más positivos que han ocurrido en el 2016 es la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Con la entrada en vigencia de este acuerdo el 1 de enero de 2017, los productos agrícolas, a excepción del banano, y los industriales y de pesca entrarán a la UE con cero arancel. Sin embargo, es importante mencionar que estas negociaciones no siempre fluyeron con éxito. Ecuador estaba presionado a aprobar este año el acuerdo con la UE, principal destino de las exportaciones no petroleras del país, debido a que a fin de año concluía la vigencia de un sistema de preferencias arancelarias.

A lo largo de esta década el Gobierno rechazó firmar el acuerdo en nombre de una “política soberana”.

Este término, “soberanía”, además es responsable de que en el 2013 hayamos renunciado unilateralmente al Tratado de Preferencias Arancelarias (ATPDEA) con Estados Unidos, en ese entonces uno de nuestros mayores socios comerciales. Se dio por terminado un acuerdo comercial por temas políticos: “frente a la amenaza de ciertos sectores políticos y grupos mediáticos, el país no acepta presiones ni amenazas de nadie”. Pero consideremos que meses antes de renunciar, Estados Unidos recibía el 58% de nuestras exportaciones petroleras y un nada despreciable 23% de nuestros productos no petroleros. Así, sin preferencias arancelarias los productos ecuatorianos se encarecieron en Estados Unidos, perjudicando al sector exportador. Por ejemplo, una piña que entraba a Estados Unidos sin pagar impuestos, luego tuvo arancel por kilogramo de 13,2 centavos.

Una vez tomada esta decisión, el Gobierno fue a buscar a los rusos para llenar esos vacíos comerciales. Lamentablemente durante el 2014, la moneda rusa se devaluó cerca del 80%, lo que llevó a que los productos importados, como las flores ecuatorianas, se vuelvan más caros para Rusia.

Con esto dicho, este año no solo se volvió necesaria sino imperativa la firma del acuerdo con la UE para la venta de productos no petroleros. Ahora veamos qué hemos estado haciendo con el petróleo.

El 1 de diciembre de 2016, Petroecuador firmó un contrato de compra y venta de crudo con PTT International Trading Pte Ltd, una compañía tailandesa, según el cual la empresa ecuatoriana recibirá 600 millones de dólares, mientras que Ecuador deberá entregar crudo durante 5 años, tiempo que dura el contrato. El 6 de diciembre, Petroecuador suscribió un contrato de compraventa de combustible con Oman Trading International Ltd (OTI), en virtud del cual Petroecuador recibirá un pago inicial de 300 millones de dólares a cambio del suministro de fuel oil a OTI durante el plazo de 30 meses del contrato. Recordemos además que el 29 de abril de 2016, Ecuador firmó un contrato de préstamo de ocho años con el Banco de Desarrollo de China para 2 mil millones de dólares. El acuerdo también se refiere a una estructura contractual que implica un contrato de entrega de crudo con Petrochina. En otras palabras, actualmente el petróleo ecuatoriano está comprometido en un 100% hasta el 2020.

Es curioso que intercambiar bienes libremente signifique ceder soberanía, pero hipotecar nuestro petróleo con preventas no. ¿Soberanos? Al parecer depende con quién. Hoy somos yanqui-soberanos pero China-dependientes. ¿Lo bueno? Finalmente, luego de una década perdida, somos aliados comerciales de la UE.

Artículo publicado originalmente en El Universo el 27 de Diciembre de 2016.

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